Registro/Login


¿Quieres enviarnos tu libro?

leer más

¿Estás pensando en autopublicarte y no sabes por donde empezar?

En Literanda ofrecemos también servicios editoriales a terceros. Prueba ahora nuestra calculadora editorial.
Calculator-icon



Nuestras novedades en tu mail

  • Facebook Page: 145424512237467
  • FeedBurner: LibreriaLiteranda
  • Google+: 103912098042437931438
  • Linked In: pub/andrés-alonso-weber/5/bb7/150
  • Twitter: @literanda

La biblioteca en el recuerdo

biblioteca

Cuando hoy he llegado a la biblioteca municipal, me ha invadido una irrefrenable ternura. Un grupo de niños, no mayores de cuatro o cinco años, esperaban en fila india en las escaleras de acceso, cogidos de la mano, y acompañados por dos profesoras, para entrar en un lugar que, a decir de la expresión de sus caras, todavía desconocían. Tal vez, en el futuro, alguno de ellos rememore este día con un tierno recuerdo como el que trajeron a mi memoria.
No les adelantaba en edad la primera vez que yo pisé la biblioteca municipal; aunque, al contrario que ellos, yo no fui con el colegio, sino que me adentré en un lugar que me hechizó por completo acompañada de uno de mis hermanos mayores. Hace tanto tiempo ya que ni siquiera se ubicaba en este edificio, pero lo recuerdo como si hubiera sido ayer. Todo me pareció inmenso: las mesas inclinadas, las estanterías hasta el techo, los más delicados volúmenes tras las puertas de cristal de aquellos gruesos armarios de madera envejecida, las torres de tebeos y cuentos en unas mesas más pequeñas, junto al enorme escritorio de la bibliotecaria… Puedo evocar a la perfección aquella sensación de estar en un lugar mágico, en el que todo, desde las lamparitas hasta los bancos, desde los ventanales hasta las llaves de las vitrinas, me fascinaba.

Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca.

Leer más: La biblioteca en el recuerdo

Leer no es un hábito

libros 3El último estudio de Hábitos de lectura y compra de libros en España en el 2012 no dejaba lugar a dudas: la mayoría de la población lee poco. Solo un 52,1% de los mayores de 14 años reconoce leer libros semanalmente, y únicamente un 5,2% lee cómics con tal asiduidad. Este problema provoca que se realicen esporádicas campañas de animación a la lectura, normalmente con motivo del Día del Libro, esperando azuzar así el ánimo de aquellos reticentes a tener un volumen entre las manos; pero si tenemos en cuenta que la mayoría de las veces, la gente miente en las encuestas, seguramente el panorama sea todavía más desolador. Al fin y al cabo, todos conocemos a personas que se confiesan lectoras asiduas, y a preguntas tales como: «¿Por qué no lees más?», responden: «Porque los libros son tan caros…».

¿Los libros? ¿Caros? ¿Todos? ¿No hay bibliotecas donde vives? ¿Esa tableta que llevas no la conectas a internet? Y es entonces cuando comprendes de qué están hablando ellos y de qué estás hablando tú. Uno habla de superventas; otro, habla de libros.
Si nos centramos entonces en las novedades colocadas en los puestos de honor de las librerías y de los centros comerciales, algunas de ellas anunciadas a bombo y platillo en prensa y televisión, sí, probablemente, los libros no sean baratos; pero no podemos olvidar que una librería tiene muchísimas letras más que las que reposan sobre la mesa principal o las que forman torre.

Leer más: Leer no es un hábito

Cómo hacer una portada para un ebook

 

Este artículo pretende ser una guía semipráctica para diseñar una portada de ebook eficaz. Pero permitidme que primero me introduzca en el tema con un poco de retórica, muy poca.

Que el mundo editorial ha cambiado es una obviedad. La característica principal de este cambio es quizas la desintermediación, ese término que ha supuesto para los autores el yo me lo guiso, yo me lo como. Pero la desintermediación ha traído consigo también algunas desventajas. En muchas ocasiones el autor vierte todo su esfuerzo y talento en lo que sabe hacer: escribir; y desatiende otros factores, que muchas veces suponen la diferencia entre el éxito y el fracaso.

Una buena portada no es garantía de éxito, a lo sumo nos conseguirá algunas ventas marginales, pero una mala portada nos asegurará el rechazo de la mayoría de los lectores.

No infravaloremos la importancia de una buena portada al diseñar nuestro ebook, es la primera impresión que percibe un potencial lector, y debemos tener cuidado de no causar una mala impresión, de al menos sujetar a ese potencial lector el tiempo suficiente para interesarle en el contenido del libro.

Tradicionalmente la venta de un libro, descartadas las ventas que se realizan a través de gigantescas campañas de marketing y las del boca a boca, se desarrolla de la siguiente manera: el potencial lector entra en la libreria y deambula entre las mesas, un mueble relativamente reciente en las tiendas de libros, donde se le ofrecen multitud de portadas.

libros-expuestosEl hecho de que las novedades se dispongan en mesas, abandonando las estanterías, es precisamente la prueba de la importancia que han cobrado las portadas. Los diseños ganadores son los que finalmente acaban en manos del comprador, que le dará la vuelta al libro y leerá la sinopsis, decidiendo entonces si el libro merece o no la pena.

En el mundo del ebook ocurre algo similar. El lector que no tiene una idea clara de lo que quiere, precisamente al que queremos captar, entra en la página de descargas y comienza a navegar, casi siempre dirigido por ciertos filtros y algoritmos mágicos por los cuales algún programador trata de garantizar que verá sobre todo aquello que le interesa. Finalmente serán unas pocas variables las que impulsen a nuestro lector a investigar determinados libros: la temática, el título…, y la portada.

Este artículo obviamente no cubre determinados aspectos fundamentales, como el buen gusto, pero sí podemos controlar algunos factores determinantes, además de su implementación práctica.


 1  El motivo de la portada

La portada de un ebook cumple una doble función: presentar el producto, involucrar al lector en su contenido, informar de qué hay dentro del libro. Pero no cedamos al impulso de tratar de hacer un resumen de principio a fin, un collage como los carteles de cine. No funcionará a los tamaños en los que nos movemos. Tampoco debemos mentir, no prometamos cosas en la portada que no existen en el libro.

Muchas veces es más eficaz tratar de transmitir un determinado sentimiento, un concepto abstracto y sencillo, como amor, erotismo, crimen, oscuridad, miedo, apocalipsis...

El-regreso-de-la-momia lafuente-estefania-escopeteros I Want My Hat Back
De izquierda a derecha: cartel de cine de "La momia", portada de "Los escopeteros", un tipo de portada que bebía directamente de las fuentes del cine. A la derecha la demostración de que una gran portada no necesita un gran despliegue de medios. Basta con dar con el motivo adecuado.

Leer más: Cómo hacer una portada para un ebook