• Rinconete y Cortadillo | M. de Cervantes

    Rinconete y...
    M. de Cervantes
    0,00 €

  • Los años de la ballena | A. Díaz González

    Los años de la...
    A. D. González
    1,65 €

  • El camino de la espada | Riambau Berenguer

    El camino de la...
    Riambau Berenguer
    1,65 €

  • La letra escarlata | Nathaniel Hawthorne

    La letra escarlata
    Nathaniel Hawthorne
    0,00 €

  • Baraka | E. León Barreto

    Baraka
    E. León Barreto
    1,65 €

  • Washington Irving | Cuentos de la Alhambra

    Cuentos de la...
    Washington Irving
    0,00 €

  • El caballero de las botas azules | Rosalía de Castro

    El caballero de las...
    Rosalía de Castro
    0,00 €

  • Rompecabezas | Laura Rivas

    Rompecabezas
    Laura Rivas
    0,00 €

  • Miau | Benito Pérez Galdós

    Miau
    Benito P. Galdós
    0,00 €

  • Hijos del desierto | José Valero

    Hijos del desierto
    José Valero
    1,65 €

  • Enlas orillas del Sar | Rosalía e Castro

    En las orillas...
    Rosalía de Castro
    0,00 €

  • Nepenthe | Nieves Mories

    Nepenthe
    Nieves Mories
    1,65 €

  • Soledades | Luis de Góngora

    Soledades
    L. de Góngora
    0,00 €

  • El burlador de Sevilla / Tirso de Molina

    El burlador de Sevilla
    Tirso de Molina
    0,00 €

  • Romances | Luis de Góngora

    Romances
    L. de Góngora
    0,00 €

  • No hay sombra sin luz | Marta González-Adalid

    No hay sombra...
    Marta G.-Adalid
    0,00 €

  • El Orco | Thärlin de Enedwaid

    El Orco
    Thärlin de Enedwaid
    0,00 €

  • Don Álvaro | Ángel de Saavedra

    Don Álvaro o...
    Ángel de Saavedra
    0,00 €

  • Un beso de fuego verde | Mercedes Muérdago

    Un beso de fuego...
    Mercedes Muérdago
    0,00 €

  • Reset | Raúl Valcárcel

    Reset
    Raúl Valcárcel
    1,65 €

Registro/Login


¿Quieres enviarnos tu libro?

leer más

¿Estás pensando en autopublicarte y no sabes por donde empezar?

En Literanda ofrecemos también servicios editoriales a terceros. Prueba ahora nuestra calculadora editorial.
Calculator-icon



Nuestras novedades en tu mail

  • Facebook Page: 145424512237467
  • FeedBurner: LibreriaLiteranda
  • Google+: 103912098042437931438
  • Linked In: pub/andrés-alonso-weber/5/bb7/150
  • Twitter: @literanda

¿Libro electrónico o libro en papel?

 

A menudo, uno tiene la sensación de que podría llegar a determinar, sin miedo a equivocarse, la cantidad de libros que lee una persona en función de su respuesta a esa pregunta. 

Y es que cualquier lector, abordado con semejante cuestión, no podrá evitar sentir que se encuentra ante la versión literaria del sempiterno: «¿A quién quieres más, a tu padre o a tu madre?».
Podríamos decir cientos de cosas positivas de los libros en papel, y la mayoría de ellas, reconozcámoslo, bastante fetichistas. Al fin y al cabo, si de los cinco sentidos se trata, el libro impreso gana por goleada: el olor de la tinta, la rugosidad de las hojas, la delicadeza del papel biblia, el relieve de las portadas, el grosor del volumen, la belleza de un objeto geométricamente perfecto…
Pero también podríamos decir cientos de cosas positivas del libro electrónico, y aquí, es el pragmatismo quien gana la batalla: la portabilidad, la comodidad, la accesibilidad a todo tipo de obras procedentes de todos los rincones del mundo, la racionalización del espacio en nuestros hogares, la seducción indescriptible de portar una biblioteca en el bolsillo, la inmunidad a las enfermedades de los libros en papel…
ereaderAsí pues, mientras algunos se esfuerzan en que únicamente hablemos de formatos, eluden hacerlo sobre lo esencial: los libros. Y en esta cuestión, no hay discusión posible: los lectores salimos ganando.
La posibilidad de tener siempre qué leer, la disposición a un golpe de tecla de todas las obras de dominio público, los originales que conforman ya parte de la Historia de la Literatura, las enciclopedias, los diccionarios y todo tipo de obras de consulta; así como la opción de escoger nuestras lecturas, y no solo tener a mano aquellas que la industria editorial pone a nuestro alcance en las estanterías de las librerías y centros comerciales —dejando en el olvido libros que, alguna vez editados, jamás se volverán editar—, constituye un lujo del que todos deberíamos ser conscientes.
Caer en esa discusión, tal y como en demasiadas ocasiones intentan que caigamos, ignorando que hablamos realmente de un control por la distribución y por los contenidos, nos aleja de la valoración real que ha de responder a la cuestión que encabeza estas líneas: ¿Libros electrónicos o libros en papel? A la que, a menudo, como buena gallega, contesto con otra pregunta: ¿Por qué tienen que ser excluyentes?

 

*Silvia Pato es autora de Las nueve piedras, ebook que puedes descargar desde aquí.

**copyright de las fotografías de eflon y antonioxalonso bajo licencia Creative Commons.

Reglas básicas antes de enviar tu manuscrito

 

A menudo la forma ahoga al contenido. Una buena historia puede fácilmente acabar en la papelera virtual de un editor si el autor no ha prestado atención a ciertos detalles, pensando tal vez que la genialidad de su historia podrá con cualquier error gramatical, con cualquier defecto de forma. No es así. En este artículo se recogen los errores más comunes que los escritores cometen en los manuscritos que nos envían. Puedes mejorar sensiblemente tu libro antes de someterlo al escrutinio de un editor si prestas atención a determinadas omisiones o errores, relativamente frecuentes. De lo general a lo más concreto, deberías prestar atención a lo siguiente:

 1   Menos es más

escribiendoCada libro y cada página debe contener las palabras necesarias y ni una más. No siempre por dar más detalles vamos a enriquecer el texto. De igual forma, a veces el escritor tiende a considerar que es necesario recordarle al lector lo que sucedió en el capítulo uno, porque cree que se le puede haber olvidado. El efecto es a menudo un desastre: el lector, al que no hay que subestimar, puede acabar saturado al percibir que la historia no avanza, o que el texto tiene un cierto tufo didáctico.
Vuelve atrás solo si es absolutamente imprescindible. En general deja que sea el lector quien decida si tiene que releer un pasaje, no le obligues a ello.

 

 2  Diálogos

Escribir diálogos con naturalidad es difícil. Cuando dos personas mantienen un diálogo no tienen ninguna necesidad de usar sus nombres. El autor, por el contrario, se encuentra ante la necesidad de hacer comprender al lector quién está hablando en cada momento. De nuevo no subestimes al lector, y permite que sea el contexto el que identifique a los interlocutores. Asegúrate bien de que sea necesario repetir los nombres de los personajes en los diálogos, interpelándose uno a otro, sobre todo cuando se produce una conversación entre solo dos personas. Si son María y Pablo quienes mantienen un diálogo, no debemos caer en la tentación de recordarle constantemente al lector quién dice qué. No es necesario.
—María, ¿crees que tu hermano vendrá pronto?
—No, Pablo.


 3  El adjetivo

También en este capítulo de economía del lenguaje se sitúa el exceso de adjetivos. Pregúntate si el hecho de que el protagonista lleve un gabán verde de paño con ribetes dorados, amplios bolsillos y cuello abotonado aporta realmente algo al contexto, ofrece información sobre el personaje o añade algo al clima. A menudo, de nuevo, es más provechoso acudir a los recursos lingüísticos, comparación, símil o metáfora, que hacen aflorar automáticamente imágenes propias del lector, que a la descripción detallada, que exige al lector detenerse para captar imágenes complejas, entorpeciendo de paso el dinamismo del relato

 

 4  La puntuación: hay vida más allá de la coma

 

Ten especial cuidado a la hora de usar la puntuación, tanto comas como punto y comas y dos puntos. Muchos autores ignoran deliberadamente el punto y coma o los dos puntos, seguramente porque desconocen su gran utilidad; todo lo solventan con la socorrida coma. Pero su existencia es un recurso valioso para la ordenación de los textos.
Más abajo incluimos tres links de la RAE para el que tenga alguna duda. Como norma general, ya sabes que, por poner algunos ejemplos, van entre comas las enumeraciones, las frases yuxtapuestas o los incisos dentro de una oración —aunque éstos también pueden ir entre guiones, y en ocasiones esto aligera la lectura—.
La RAE es más tolerante en otras ocasiones; después de sin embargo o de los adverbios terminados en mente a veces se admite poner la coma o no ponerla, dependiendo de lo que venga a continuación. Tan equivocado está el que pone comas sin necesitarlas como el que prescinde ellas siendo éstas necesarias.

Lo que dice la RAE: 1, 2, 3.

 

 5  Mayúsculas y otros recursos tipográficos

tipografiaTodos conocemos las palabras que obviamente van en mayúsculas, como nombres propios. Pero a menudo el autor quiere dar un toque poético al relato y se permite escribir en mayúsculas por ejemplo La Piedra Verde Mágica, o La Espada Vengadora. Esto acaba por enredar el relato y entorpece su lectura.

Los accidentes geográficos (montaña, río, valle, etc.) se escriben con minúscula, excepto si la palabra está incluida en el propio nombre del río o mar, por ejemplo “la montaña de los Tres Ríos”. Los puntos cardinales se escriben en minúscula.

La RAE sobre las mayúsculas
No utilices mayúsculas para resaltar la importancia de un contenido, de la misma manera que no debes usar la negrita. El uso de mecanismos tipográficos para destacar contenidos se considera como muestra de cierta torpeza en la redacción. En este mismo sentido debería evitarse el uso de paréntesis.


 6  Puntuación de diálogos

En los diálogos se debe usar el guión largo “—“, también llamada raya, no el corto “-“. Precede al diálogo sin espacio:

—¿Has traído comida?

Si incluimos dentro del diálogo texto que no pertenece a la interlocución, una aclaración del autor, otra raya antecede a ésta, dejando el signo de puntuación que pertenece al diálogo para después de la aclaración, salvo que sea una interrogación o exclamación, que se cierra justo después del diálogo:

—Has traído comida —constató el hombre.
—¿Has traído comida? —murmuró el hombre.

Si después de la aclaración sigue el diálogo, ésta debe quedar encerrada entre las rayas:

—Habrás traído comida —susurró el hombre—, aquí estamos pasando hambre.

Éstas son, de forma muy básica y resumida, las reglas de puntuación para los diálogos.

 7  Acentuación

Sobre todo se da el error en palabras polisémicas, por ejemplo el y él, o esa y ésa. Puede cambiar absolutamente el sentido de la frase. Debes prestar especial atención a este error, ya que las faltas de ortografía dejan en mal lugar a cualquier autor.
Aquí encontrarás lo que dice la RAE sobre la tilde.

 

 8  Errores frecuentes

Hay algunas palabras que, por razones desconocidas, son susceptibles de inducir a error en su ortografía. Por ejemplo sino y si no, o el uso del de que, el famoso dequeísmo y queísmo; hay autores que, al no saber utilizarlo, lo evitan siempre, cuando, obviamente, hay ocasiones en las que es necesario.

Ahí va el link de la RAE

Es fácil perderse en la gramática de una oración demasiado larga. Para eso sirven los puntos, para respirar y poner orden

 

 9  La múltiple subordinación

Aunque también podría estar dentro del apartado “puntuación”, este tema merece atención aparte. Cuando el autor se enreda en oraciones excesivamente largas, en las que incluye coordinadas y subordinadas, en ocasiones acaba por perder la concordancia género número, o incluso mezclar tiempos verbales distintos que chirrían al lector. Por ejemplo, es habitual algo así: “El anciano pasó a su dormitorio, donde cada día entraba a la misma hora y con la misma ropa, y se dirigió a la cabecera de la cama, donde tenía su bastón apoyado en un rincón, éste parecía cansado” (¿El rincón?, ¿el bastón?). Es fácil perderse en la gramática de una oración demasiado larga. Para eso sirven los puntos, para respirar y poner orden.

 

 10  Leísmos y otros ismos

Éste es un tema relativamente simple, que se complica mucho debido a las excepciones. Lo más importante:

—¿Vas a ver al director?
—Sí, lo veré a las seis.

Lo correcto aquí es el uso de lo, no le, ya que su función es de complemento directo. Pero sigamos con el diálogo.

—¿Vas a ver al director?
—Sí, lo veré a las seis.
—¿Para qué?
—Le pediré disculpas.

Ahora se trata de una función de complemento indirecto, y por tanto el uso correcto es le. 

Lo que dice la RAE


 11  El corrector ortográfico

Usa el corrector ortográfico del ordenador. No detectará todos los errores, pero sí llamará la atención sobre aspectos dudosos. No hay que menospreciar esta ayuda.

 

Esto no pretende ser un manual exhaustivo del éxito de un manuscrito, sino más bien una guía útil de errores frecuentes para escitores noveles. La mayor parte del trabajo debe recaer, una vez más, sobre el escritor. No permitas que los errores y las erratas hablen por ti. Es cierto que es prácticamente imposible generar un manuscrito libre de ellos, pero minimizar su impacto sí es posible. 

 

* Fotografías bajo licencia Creative Commons de atribución: Rennett Stowe y Horia Varlan

Tutorial: descargar y leer ebooks en un Ipad

 

En este pequeño artículo vamos a describir una de las formas —hay muchas— de descargar libros en un Ipad y leerlos cómodamente.

1. Lo primero que necesitamos es una aplicación adecuada para leer ebooks. Nosotros nos decantamos por iBooks, aunque como digo, hay varias (Stanza, por ejemplo. Sin embargo la dinámica de este tutorial es exactamente la misma para cualquier aplicación). En la aplicación del AppleStore, en categorías, escribimos "ibooks" en la barra de búsqueda y nos aparecerá como primera opción la que nos interesa. Es una aplicación gratuita y bastante completa. Le damos al botón "gratis", después a "instalar", introducimos nuestra clave del AppleStore, esperamos a que la aplicación se instale, y listo. (Puedes ampliar las imágenes pinchando sobre ellas).

seleccionar-aplicacion-ebooks2. Ahora ya podemos navegar a nuestra página favorita de descargas de libros, por ejemplo Literanda:

buscar-libro-descargar

3. Navegamos hasta la página de descarga del libro escogido. En el caso de que tu aplicación elegida para leer en el Ipad sea Ibooks o Stanza, te recomendamos que optes por el formato del libro en ePub, que a nuestro juicio es el más versátil, y pinchamos en el botón de "descarga":

descargar-epub

4. Una vez descargado el libro, nos aparecerá una ventana similar a ésta, que nos ofrece la opción de abrir el libro con cualquiera de las aplicaciones compatibles con ePub en nuestro Ipad. Si no ves tu aplicación en el botón, pincha en "abrir en" y te aparecerá un listado de aplicaciones compatbles con tu ebook.

descargar-ebook

5. En nuestro caso seleccionamos la recién descargada iBooks y tras unos segundos nos aparecerá la biblioteca de Ibooks, con los títulos que hayamos descargado. Estos libros permanecerán en la biblioteca de Ibooks siempre que no los borremos:

abrir-ebook-con-ibooks

6. Ya solo nos queda seleccionar la portada del libro que queramos leer para empezar la lectura. Ibooks es una aplicación muy cómoda para leer, y sobre todo muy intuitiva, permite controlar el tamaño de letra, pasar las páginas de diferentes modos, lectura a dos páginas o a una...:

leer-ebook-en-ipad-con-ibooks

Podemos tener diferentes colecciones de libros y organizarlos de la forma que mejor nos convenga.

Si tienes cualquier duda, plantéala en los comentarios y trataremos de resolverla lo antes posible.

Otros artículos que quizás te interesen:

Tutorial: copiar ebooks del ordenador al ereader

Epub, mobi o PDF, ¿cuál me descargo?