Vagando por la red, hace unos dias, topé con este foro de literatura, donde bien vale la pena detenerse un momento, leer algún poema, dejarse aconsejar en alguna lectura, o incluso dejar una opinión.
Cuando uno decide, por placer o por necesidad, participar en el extraño mundo de los foros de internet, no tarda en toparse, darse de bruces en muchos casos, con las Tablas de la Ley del Foro, esculpidas en el mismo granito que las cabezas de sus dueños. Inamovibles, justas o injustas, absurdas o lógicas, las Normas del Foro acaban muchas veces por ser una permanente zancadilla al usuario.
Los foros quieren visitas, muchas visitas, y quieren opiniones. A cambio los foros ofrecen, a modo de ejército virtual, promociones. Cuantos más mensajes uno publique, mayor es su estatus. Uno recibe un ascenso cada mil mensajes. Es un decir. Lo perverso de este sistema es que promueve el mensaje vacío. Un mensaje vacío es aquel que carece de contenido y cuya única finalidad es ocupar espacio, ser únicamente continente, dando de nuevo la razón a McLuhan cuando decía que el medio es el mensaje. Las normas excesivas y los mensajes vacíos conforman así un paisaje rocoso y árido habitual en el mundo del foro.
El usuario novato entra en el foro libre de prejuicios, plantea su duda o su colaboración con cierta esperanza, y en muchos casos recibe como respuesta un rotundo: "aprende a usar google". La segunda vez, nuestro usuario se asegura de que google no le ofrece respuesta, plantea su duda y su respuesta no tarda en aparecer: "esta cuestión se ha respondido en multitud de ocasiones, usa el buscador del foro".
La tercera vez, el usuario, con cierto resquemor y después de haber rebuscado en google y en el buscador del foro, deja caer con educación su pregunta y obtiene a cambio: "esta no es la sección adecuada, por favor léete las normas del foro".
De ahí que el usuario no tarda en encabezar sus mensajes con un humilde: "pido perdón a los moderadores de este foro si mi pregunta infringe alguna norma...", y ésta acaba por convertirse en la frase más repetida en todos los foros del mundo.
A lo largo de los años he intervenido en muchos foros, algunos para hacer consultas, en otros por el simple hecho de participar, y he visto cómo evolucionan y en qué se convierten muchos de ellos con el paso de los años y con el éxito.
Pero la experiencia más absurda de lejos la tuve hace unos días en un foro de literatura. En un hilo dedicado a promocionar la obra propia de autores, contesté a un mensaje de un escritor que daba a conocer su libro. Contaba el autor que la ronda por las editoriales no había tenido ningún éxito y que no sabía qué hacer para seguir promocionando su libro. La obra me gustó, de modo que contesté en el propio hilo, ofreciéndole al autor editar su obra en ebook, en las condiciones actuales de Literanda, es decir: completamente gratis.
"no le ofrecerás a un escritor publicar
su libro en un foro de literatura"
Mi sorpresa fue que quien me contestó fue una de las propietarias del foro, diciendo que ése no era el lugar adecuado para aquella oferta. Absolutamente noqueado intervine de nuevo en el hilo, y doy fe de que lo hice muy educadamente, alegando que me parecía el lugar más apropiado y preguntando el porqué de su negativa. Coseché un borrado completo y rotundo de mis mensajes, y ninguna respuesta, ni siquiera una incoherente.
Insisto: llegado a un punto de cierto éxito, el foro se convierte en un fin en sí mismo, ya no importa tanto su contenido, como que siga rodando, generando visitas, escalando puestos en google, y creando normas nuevas: no le ofrecerás a un escritor publicar su libro en un foro de literatura.
En éstas estaba cuando topé con Yolje, un foro de literatura que posiblemente no sea el más activo, el que más usuarios registrados tenga o más visitas. Aunque sus cifras son considerables, y en google ocupa uno de los primeros lugares, lo que no es nada desdeñable. Pero hay algo que hace que Yolje sea distinto, y es que es un foro acogedor. En Yolje uno pierde rápidamente la aprehensión que suele acompañar al escritor de foros. Y esto se debe seguramente al espíritu
generoso de sus dueños. En yolje la norma existe, pero no se esgrime. Y el estatus existe también, pero no se exhibe con arrogancia.
www.yolje.com, bien se merece una visita, tiene de todo lo que necesita un foro de literatura, un número de secciones asumible y una comunidad bien avenida, y aunque es susceptible de ciertas mejoras, sus bondades superan con creces a sus carencias. En nuestras manos está, que este foro que se caracteriza por su espíritu abierto, no perezca bajo la presión de los grandes foropolios, cuyo éxito ha acabado por convertir el amor por la literatura en mero amor al éxito en el google rank.